Kasparo
Grandes, con la piel y acompañadas por una salsita ligera y muy sabrosa, además de un toque de cebollín cortadito pequeño pequeño, las bravas del Kasparo son realmente aconsejables para empezar bien una comida: en la placita Vicenç Martorell, en un día de sol, la terracita te permite saborear estas buenísimas patatas bravas haciéndote sentir cada día como si estubieras de vacaciones! (será porque nosotras lo estábamos ;- ) )
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Plaça de Vicenç Martorell 4, Barcelona
Escrito por las Hermanas Patata Cappella

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